Vivimos en un círculo vicioso con el hecho de ser productivos.
Vamos con todo, nos cansamos a mitad de camino, nos sacudimos y cuando estamos a punto de tirar la toalla, damos el último empujón.
O mejor aún, cuando estamos por conseguir nuestro objetivo, decidimos tomarnos un descanso, lo cual si no lo sabías, es totalmente válido y vital para alcanzar el éxito.
Sin embargo, entre los pensamientos de tu propio cerebro y los videos de motivación personal que ves en TikTok e Instagram donde pareciera que piensan que eres una máquina de guerra 24/7, terminas sintiéndote culpable por hacer algo tan simple y necesario como descansar.
Los días de descanso, como bien lo dice su nombre, son días de descanso.
No son días para dedicárselos a tu side hustle, porque adivina: no vas a rendir al cien por ciento como quisieras, y adivina otra vez, te vas a frustrar mentalmente porque sientes que no estás dando todo de ti.
Y te vas a culpar, no por no avanzar hacia tus metas, sino porque tu cuerpo te está pidiendo algo esencial: descanso.
Y eso no es ser un vago ni una persona poco productiva. Es, sencillamente, ser un ser humano común y corriente.
Los días de descanso son para descansar, los días para tu side hustle son de hustle, y los días de trabajo son de trabajo.
No te compliques. Prioriza tu salud mental.
Recuerda: solo vives una sola vez.
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